¿Problema de talento o crisis de atención?
- Carla Rios

- 26 may
- 1 min de lectura

James Clear lo resumió con precisión quirúrgica: "What looks like a talent gap is often a focus gap. The “all-star” is often an average to above-average performer who spends more time working on what is important and less time on distractions. The talent is staying focused."
En el contexto corporativo, cuando los resultados de un departamento o línea de negocio no se alcanzan, la respuesta automática de la alta dirección suele ser: "Necesitamos mejores perfiles".
La realidad que observamos en los comités de dirección es mucho más incómoda: las organizaciones están llenas de profesionales técnicamente brillantes que operan sumergidos en dinámicas operativas caóticas, reuniones infinitas sin propósito y culturas donde la hiperconectividad se confunde con la productividad.
Los análisis de la firma consultora global Korn Ferry sobre Tendencias de Talento demuestran que las competencias técnicas y el desarrollo temprano fallan si los líderes carecen de la agilidad del aprendizaje y del enfoque estratégico diario para priorizar lo importante sobre lo urgente. El verdadero alto rendimiento no nace de superpoderes individuales; nace de la resiliencia adaptativa y de la capacidad de mantener la atención colectiva en lo que realmente mueve la aguja del negocio.
Si tus líderes pasan el 80% de su jornada "apagando fuegos", no tienes un déficit de talento. Tienes una brecha de cultura conversacional, sistemas y alineación.




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